…Muchos queremos cambiar y no sabemos cómo…
Bueno, primero que todo quiero felicitarlos por prender esta antorcha en medio de la oscuridad en la cual nos encontramos deambulando.
No conocía acerca de la Gnosis, pero siempre me ha llamado la atención los asuntos referentes a esta ideología, que bien tiene una misión: encontrar un sentido a la vida, y vivirla con amor, por eso me he interesado, y me he identificado con muchas de las cosas que plantean en su pagina web... Muchos queremos cambiar y no sabemos cómo, lo importante es buscar un camino... que no reprima, si no que instruya... como lo hacen ustedes.
La salida está en uno mismo, lo tenaz es que siempre buscamos afuera… el tesoro va por dentro… saludos
Juan Felipe
...infinitas gracias por toda esa ayuda que me han dado…
Les saluda el estudiante gnóstico Manuel para informarles de mis adelantos en mis ejercicios psicológicos.
Primero que nada estoy muy agradecido por tanto cambio que ha habido en mi, ¡es increíble lo que esta pasando conmigo!, solo con la pregunta ¿Qué estoy pensando?. Hace tiempo les dije sobre mi trabajo con un odio tan arraigado, que gracias al trabajo duro de instante en instante pude acabar con él. Ahora les informo que me propuse combatir a dos defectos más, que son: Lujuria y Orgullo. La verdad no creí que estos fueran tan difíciles, o mejor dicho, no pensé que los tuviera tan arraigados, pero la verdad me han costado mucho más trabajo, pero le estamos poniendo muchas ganas y pienso que ya llevamos algo de ventaja, sobre todo por la información que ustedes me mandaron.
Además les digo que también he difundido su página de Internet y algunos han mostrado interés en ella, pues yo pienso que ha de ser por el cambio que han visto en mi, pues como dicen que la palabra convence, pero que el ejemplo arrastra.
Les doy mis más infinitas gracias por toda esa ayuda que me han dado para seguir luchando en este duro vivir. Manuel C. de México.
...Caramba, mi papá es un desagradecido...
Un día mi papá me pidió que por favor le llevara a la mesa un vaso con agua. El estaba calificando unos exámenes en el comedor de la casa. Me dispuse a sacar el agua de la nevera, pero pronto apareció la figura impaciente de mi padre quien cogía el vaso y me decía que yo sacara la jarra. No sé que pasó, ni que pasaba por mi mente en esos momentos, pero le llené el vaso a mi papá y dejé que el agua se derramara. Entonces, él reaccionó negativamente muy enojado. Recuerdo, me dijo "No sirves para nada, me voy a morir y no has aprendido nada..." En ese momento detuve la película casi que instintivamente, me auto-observé y me dí cuenta que tenía una presión en el pecho -ah! tenía rabia-, después observé lo que pensaba y descubrí un pensamiento que me decía "Caramba, mi papá es un desagradecido, tras que le voy a servir el agua de bien intencionado, mira como me trata... ...debería dejarle tirado todo aquí", como una película en mi mente se proyectaba la escena en donde le gritaba y le decía que si quería agua, que se la sirviera él mismo... En esos momentos hice una clave psicológica que aprendí en la Gnosis y todo desapareció... Ya no tenia rabia, y comprendí de una manera diferente los acontecimientos, entendí que mi papá no tenía la culpa de tener ira e impaciencia, que no debía hacer caso a sus palabras ya que sólo eran el fruto de la ira que lo poseía... ...me acordé que gracias a mi padre estudié en el colegio y la universidad y que era él quien pagaba mi comida y todo lo que tengo. El merecía que le aguantara todo... No había pasado nada. Entonces, en otro tono le dije: "pero padre (así le hablo a mi papá) por favor no me trates así que yo soy tu hijo"... Muy admirado ví como mi padre se derrumbaba, se hechó hacia atrás, su ira había desaparecido, se veía más que iracundo, apenado y se fue corriendo a sentar en la mesa nuevamente... Todo esto trasncurrió como en 1 minuto, mi padre no se dió cuenta de todo lo que sucedió en el terreno psicológico.
Jose de Colombia.
...un ladrón de la peor clase...
Recuerdo una vez, aproximadamente hace 15 años en mi trabajo práctico sicológico, a un yo o defecto que le veía a un vecino, con el cual yo lo juzgaba. Resulta que dicho vecino a todo vendedor que llegaba a ofrecerle algo, le tomaba las cosas, prometía pagarle después y nunca lo hacía. Había un señor muy pobre que vendía en un cántaro, leche pura de vaca. Yo le compraba la leche y le pagaba de contado. El vecino compró la leche y le pagó las tres primeras veces. Luego comenzó a no pagarle y fué acumulando la deuda hasta llegar a cierta cantidad. Yo tuve la oportunidad de estar presente cuando el lechero le cobraba y él le manifestó que no tenía dinero y que le pagaría después. El lechero le contestó que necesitaba el dinero pues se lo debía al dueño de la vaca e iba a perder el trabajo y que por lo tanto no le dejaría mas leche hasta que le pagara. El vecino le replicó que si no le dejaba mas leche, no le pagaba lo que le debía. El lechero continuó dejándole la leche hasta que se duplicó la cuenta. El vecino se negó a pagarle y el pobre señor, que siempre andaba descalzo por su pobreza, perdió el trabajo. Al yo ver todo esto juzgué al vecino como nunca lo había hecho: lo consideré un ladrón, un estafador, etc, etc. Al día siguiente, cuando me encontré con él en la calle, lo miré distinto, no lo veía como un vecino y amigo, sino como un ladrón de la peor clase. Pero me auto-observé y descubrí ese pensamiento y lo que sentía y me pregunté a mí mismo: ¿Por qué lo juzgo? ¿No será que ese defecto que veo en el vecino, lo tengo bien oculto en mi luna sicológica? Y me propuse estudiarme a mí mismo, entré en meditación, para la muerte de ese defecto, realicé varios mundialitos y descubrí en mi interior sicológico varios yoes de robo y los fuí trabajando, pidiéndole a mi Madre Divina que los eliminara, previa la disección. Estudié el yo que había juzgado al vecino y sentí comprensión por él, ya no lo juzgaba. ¡Esto es maravilloso!. El Director.
...Cayó muerto a mi lado...
Una vez viajaba en un bus interdepartamental, el viaje era aproximadamente de 7 horas. Salimos a las 3 de la tarde. Como a las 7 de la noche llegamos a un retén aduanero. Después de la revisión y al momento de reanudar la marcha se subieron 3 sujetos al bus. Al verlos subir me pregunté a mí mismo ¿por qué dejan subir a esa gente?. El conductor apagó las luces y siguió su recorrido. A los dos minutos sonó un disparo y una voz dijo: "Esto es un atraco". Un pasajero amigo del conductor, que estaba de pie a mi lado, al sonar el disparo se movió, le dispararon a quemarropa. Cayó muerto a mi lado. Se encendieron las luces y los tres sujetos con el rostro cubierto, comenzaron a atracar a los pasajeros. Me pidieron el reloj, el anillo y la billetera. Recuerdo que cuando entregué la billetera le dije en tono amistoso: "amigo, le agradezco me devuelve mis documentos". Él sacó el dinero, me devolvió la billetera y le dí las gracias. Solicité mentalmente protección a la Divinidad para que la cosa no pasara de ahí. Los atracadores mas adelante se bajaron y nosotros llegamos a nuestro destino. No sufrí por la pérdida del dinero, no sentí temor en ningún instante, durante el atraco, a pesar de las impresiones negativas. No le conté a nadie de lo que me había pasado, no me quejé y le dije al amigo que me hospedó que me prestara un dinero, pues se me había quedado en mi casa. Cumplí mi misión en esa ciudad, dicté conferencias. Sentí un poco de apego por el reloj que me robaron y resolví no usar reloj y así estuve por tres años
El Director.
...He aprendido a perdonar…
¡Hola!, mi nombre es Carolina, tengo 23 años, estudio psicología y con este curso que estoy llevando a cabo, gracias a la Gnosis, he aprendido qué es el amor, dónde comienza. Y además, he aprendido a perdonar a todas aquellas personas que me han hecho daño. Ahora soy feliz, totalmente feliz y trato día tras día de enseñar a otros el valor que tiene la vida y como construirla.
Quiero darle las gracias por e curso y decirles que desde que llegaron a mi vida, ésta ha dado un giro de 360 grados. He tratado de expandir estos conocimientos con todas las personas que amo, que están a mi alrededor, y que deseo su vida empiece a cambiar de una manera muy especial como ha cambiado la mía. De nuevo gracias y estoy convencida que al igual que a mi me ha cambiado la vida, a ustedes les seguirá yendo mucho mejor. Que Dios los colme de muchísimas más bendiciones.
Gladis. Colombia.
Primeramente quiero agradecerles por las enseñanzas impartidas.
Durante mucho tiempo he sido una persona que sufría de constantes depresiones, pero a medida que ido practicando las clases que ustedes me envían, me ha ayudado mucho a mejorar mi vida y en especial mi relación con las personas que amo. Estoy esforzándome por mejorar la clave de auto-observación.
Lucía.
Estimado Señor:
Sigo su curso lección a lección, aplicando los métodos, los cuales son verdaderamente impresionantes. Le agradezco su colaboración desinteresada con nosotros. Muchas gracias.
Víctor.
…El estudio de este curso me han dado la fuerza suficiente…
Estimados, he seguido el curso desde su primera clase, no tienen idea cuánto me ha ayudado a soportar la carga que llevo: tengo que atender a tres ancianos, madre, padre y suegra (de 82 a 86 años), dos hijos y trabajar fuera de la casa. Pensé que no podía con la carga que la vida me imponía y el estudio de este curso me ha dado la fuerza suficiente como para enfrentarme a todo, e ir saliendo adelante. Es cierto que apenas tengo tiempo para los ejercicios que piden hagamos, pero el resultado del estudio me ha fortalecido. Saludos.
María Isabel. |