... me recogieron del bote de la basura...
Me pregunto el por qué del aborto y quién ha clasificado (Dios que es el que da la vida) en hijos deseados y no deseados a los niños por nacer y les presento el siguiente caso a esos psicólogos que han usurpado el poder de Dios para hacer esa criminal clasificación. Una amiga, abogada, realizaba un trabajo en un suburbio (lugar de mucha pobreza) de nuestra ciudad y en una casa observó a un niño de 3 años, sentado en un mecedorcito, barrigón, se le veían las costillas, parecía un niño pobre de Etiopía. Ella le solicitó a la señora donde vivía el niño que se lo regalara y ella accedió y le informó que el niño era hijo de una señor alcohólico y de su hermana, pero que ella no quería que el niño naciera y un día ella escuchó el quejido de un bebé, salió a la calle, al bebé lo habían botado a la basura; su madre se fue de la ciudad y ella recogió a su sobrino y lo alimentó con teteritos. Como ella era muy pobre, ya que su trabajo era planchar ropa, lo alimentaba prácticamente con las sobras de sus dos hijitos. Su sobrino no tenía cama y dormía en el mecedorcito. Mi amiga se llevó el niño a su casa, le mandó realizar todos los exámenes, lo desparasitó y le preparaba hígado licuado con mora y a los 4 meses nadie lo reconocía por el cambio que había dado. Algunas personas al verlo bien le solicitaron que se los regalara pero mi amiga no aceptó. Por ser mi amiga una mujer acomodada económicamente, al niño que adoptó como hijo, estudió en el mejor colegio de la ciudad. Ahí lo llevaba todos los días en su vehículo con aire acondicionado y al graduarse de bachiller, obtuvo los primeros puestos, recibiendo aplausos de todos los asistentes a la ceremonia. Me cuenta mi amiga que cuando ella se llevó el niño lo primero que hizo fue regalarle una galleta y él la partió en pedacitos, ya que él nunca se había comido una y se lo comía pedacito por pedacito.
El primer día al acostarlo en la cama que le compraron, el niño permaneció sentado, como meciéndose, esa era la posición en que el niño permanecía cuando le tocó vivir día y noche en el mecedorcito. Hoy estudia en una de las más prestigiosas universidades de la capital y ese joven, yo lo conozco, es un modelo para todos.
Me pregunto, ¿por qué los psicólogos clasifican a los hijos en deseados y no deseados? ¡hasta dónde hemos llegado!. Yobana. Colombia.
…es un asesinato…
Mi nombre es Fausto, tengo 26 años. A los 19 mi chica quedó embarazada, ella quería abortarlo, incluso llegamos a intentarlo, lo cual no se dio. Hoy en día tengo mi hijo que quiero y aprecio mucho, es mi vida y sólo de pensar que un día intenté quitarle su vida me hace sentir sucio, lo cual aun no me lo perdono. Creo que las personas que se dedican a esta actividad deben reflexionar y darse cuenta que lo que hacen es un asesinato. A todas las mujeres que estén pensando realizar ésto, piensen bien y tengan en cuenta que lo que llevan dentro de ustedes es una vida y cuando lo vean crecer… será lo más maravilloso que sientan en el primer momento que les diga "mamá" o "papá", ¡es algo incomparable!. Ecuador.
... el recuerdo es algo que no me deja vivir…
Mi nombre no importa, lo que les contaré no es algo que me haga sentir bien, sino el peor de todos lo hombres, si es que se me puede llamar hombre. Tengo 25 años, tenia un noviazgo con una chica de mi misma edad y en los últimos meses las relaciones entre ambos no iban muy bien que digamos, pero un día me confesó que tenía un retraso en su periodo y se hizo la prueba de sangre para ver si era un embarazo, el resultado fue positivo. Aún recuerdo su carita de angustia al leer el resultado, porque supe desde ahí que no lo quería tener por diversos motivos, aunque le ofrecí estar ahí para afrontar lo que viniera en su casa y en la mía, ya que mi familia es un tanto estricta en cuestiones de esas. Recuerdo que nos sentamos a platicarlo y me abrazó fuerte mientras lloraba al decirme que no es que no lo quisiera, sino que no debía tenerlo por su salud y porque aún nos quedaban muchos planes por realizar y con un bebé seria imposible lograr esos planes, que le dolía tener que decir que no a un ser inocente. Dentro de mí lo que más anhelaba era un bebé, alguien por quien vivir y sentirme pleno y para mí un bebé era lo que más me haría feliz, aun así, entre los dos acordamos el no tenerlo por su salud y hacer lo que fuera necesario antes del mes para que no se formara (estúpidamente pensábamos que si salía antes, no estaríamos matando nada más que un coágulo de sangre), ya teníamos 1 mes y 3 semanas, todo pasó como nos dijeron y salió lo que nos dijeron: coágulos de sangre, eso aparte de los terribles dolores de vientre que le ocurrieron a ella, pensamos que era todo y que todo había pasado, que sólo había que esperar a que el dolor cesara y se le desinflamara el vientre. Recuerdo que ella sintió algo que salió de su vagina y me lo enseñó, era un embrión que ya tenía formada su cabecita de un blanco transparente, ella temblando lo tiró al cesto de basura y comenzó a llorar, es una escena cruel y parece sacada de alguna película pero yo lo viví y sé lo que siente, ahí nos dimos cuenta de nuestra estupidez y nuestra irresponsabilidad, lloramos juntos, ella más que yo y aún hoy después de año y medio el recuerdo es algo que no me deja vivir, saber que en estos momentos podría tener a mi hijo o hija, en mis brazos y estar cuidándolo, es algo que no lograré borrar jamás, es un sentimiento de culpa tan grande que no sé cómo pude hacer la estupidez de decir si a una decisión precipitada. A mis pocos amigos y amigas que le he contado ésto me dicen que busque a Dios para que me perdone y quizá él lo haga y me perdone, pero yo jamás podré perdonarme el hecho de haber arrebatado una vida a un ser que no pidió ser el fruto de una estupidez de quienes se supone se amaban. Eso me ha hecho retraído y cobarde, sólo pienso en que el día que me llegue mi hora y vea a mi hijo de frente pueda decirme que me perdona, todo ésto me ha dejado una mancha en la frente y un vacío tan grande que no lo llenaré con nada. Mi ex-novia y yo terminamos por diversos motivos y al final me culpo por haber hecho lo que hicimos, no le reproché nada, porque quizás en el fondo toda la culpa es mía por no haber sido más enérgico e impedirle hacer lo que hicimos. Mientras viva lo cargaré en mi conciencia. Ahora veo a los hijos de mis amigos y pienso que yo podría estar igual de feliz como ellos y cada vez que eso pasa me siento peor, de alguna manera mi bebé me mira en los ojos de esos niños y me reprocho mi debilidad. Cómo quisiera poder regresar todo y hacer que eso nunca pasara, pero la impotencia es grande, ahora me doy cuenta, no sólo le arrebaté la vida a un ser inocente, también en cierto modo me la arrebaté a mí y a ella. Si estás leyendo ésto, quien quiera que seas y estás en una situación similar, antes de hacer una estupidez piénsalo, parece fácil, pero la herida es profunda y no deja de sangrar, créanme, aparte del crimen que se comete, la vida no es igual, no se encuentra refugio y no se supera nunca, por lo menos yo nunca podré superarlo jamás. México.
…ya no puedo tener hijos…
Les quiero contar la pesadilla que viví... tenia 16 años cuando me embaracé de un chavo que conocí en una fiesta, no era mi novio ni nada, esa noche bebimos mucho. Al mes me enteré que estaba embarazada, lo primero que se me vino a la mente fue practicarme un aborto (la peor decisión de mi vida) y del chavo... la verdad no sé ni su nombre. Mis padres no me apoyaron cuando les dije de mi situación, eso me deprimió más y decidí abortar... ¡fue horrible!, el doctor me lastimó mucho y... hubo una secuela: ya no puedo tener hijos. Hubo complicaciones y se me infectó la matriz, me la tuvieron que extraer y ya no pudo tener hijos, me arrepiento y lo que más deseo en este momento es tener un bebé. Por eso chavas no se dejen llevar y piensen dos veces las cosas antes de hacer algo de lo que se pueden arrepentir. Gracias por leer mi carta y espero que les haya dejado una lección de vida. Karina. México.
…gracias por darme la vida…
La verdad yo tengo apenas 15 años y hace algunos meses me enteré que iba a ser abortada por mi mamá, me sentí muy mal. Bueno, ésto fue lo que pasó: yo venía mal y estaba en riesgo la vida de mi mamá, mi papá dijo que ella me abortara para salvar su vida, pero mi mamá decidió tenerme y le doy las gracias por darme la vida. Lunita. México.
...lo que llevo dentro de mí es un angelito y lo voy a tener…
Estoy embarazada y tenia pensado practicarme un aborto, pero entendí que lo que llevo dentro de mí es un angelito y lo voy a tener. Creo que sirve de mucho la información que ustedes dan, muchas gracias. Magaly. México.
…le quite la vida a un bebe inocente y me siento horrible y terrible…
Gracias por su respuesta. Soy una cristiana arrepentida, me he arrepentido y el pensamiento de lo que he hecho me ha carcomido, he querido tener otro hijo tan profundamente y aún ahora estoy desesperada por un hijo, supongo que se puede decir que he encontrado paz y me gustaría tener otro hijo. Desearía no haber hecho lo que hice y me arrepiento, si pudiese regresar el reloj desharía todo lo que hice, le daría una oportunidad a mi hijo, porque, le quite la vida a un bebe inocente y me siento horrible y terrible. Le he dicho a otras mujeres que no tengan abortos, he salvado vidas, porque algunas de ellas me han escuchado, no quiero ver otra vida inocente siendo desgarrada de la faz de la tierra. Lebogang de Mexíco.
...pero cometimos ese crimen…
Hola amigos: Mi experiencia con el aborto es demasiado dura para contarla, pero si ésto sirve para alguien tome decisiones adecuadas, ¡sea!. Tenía mi hija 15 años, y había comenzado a ennoviar con un chico de su misma edad, de enfrente de la casa, a pesar de todas las recomendaciones que se le hicieron con la intervención de su madre, fueron en vano, quedó embarazada. Esa noche cuando entré el auto, en la cara de mi mujer vi la verdad claramente, de tal manera que cuando en la cocina me comunicó lo que había pasado, no me sorprendió en lo absoluto, esperaba que ésto sucediera. Mi decisión fue la más errónea que he tomado en mi vida, y han sido muchas, pero ésta no tiene parangón. Cuál fué mi pensamiento de entonces... “es chica, ¿qué hará con ese niño?, fracasará su matrimonio y quedará su vida arruinada por una experiencia, que yo equivocadamente consideraba penosa”. Hablamos con el padre de su novio y decidimos abortar, en una clínica privada con todas las garantías, pero cometimos ese crimen, que la sociedad adorna con distintas flores, pero es un crimen. Pasaron muchísimos años de aquel hecho, mi hija enfermó de lupus eritematoso sistémico, una enfermedad que se come las defensas, no querán saber el suplicio que vivió por 12 años, hasta su muerte a los 29. Unos años antes nos habíamos separado de su madre, con la cual habíamos tenido una muy mala vida, pero vamos al punto. Los avatares de la vida me llevaron por caminos inesperados por lo que llegué a una situación de desesperación tal, que quise quitarme la vida más de una vez, hasta que un día a la madrugada, llorando desesperado, en el cuarto que alquilaba a una señora amiga de mi actual esposa, reconocí lo poca cosa que era y que sin el auxilio de Dios nada podría, escuché una voz que claramente me dijo que ... “ahora si eres hijo mío...” Sucedieron una serie de revelaciones que fui escribiendo prolijamente, y en la primera de ellas me dijo... “esa pequeña mujer que ha sabido ganarse un espacio en tu corazón te dará los nietos que tus hijos no...” Es la hija de mi actual esposa que tenía entonces 9 años. Mis hijos no han tenido hijos, el más chico, su mujer no queda embarazada y el mayor está en México, en
la Riviera Maya, pintando sin vistas de casamiento, o tener niños. Ese fue el castigo del Creador, por haber asesinado a mi primer nieto, me ha castigado con no tener propios. Parece despiadado, pero no olviden que Dios es misericordioso, pero infinitamente justo. Que Dios les bendiga y les muestre el camino del bien. Adolfo.
...nunca me pasó por la mente abortarla…
Mi nombre es Adriana, soy de México y al igual que muchas mujeres quedé embarazada antes del matrimonio, con un chico 5 años mayor que yo. Cuando supe que estaba embarazada no lo podía creer, fueron varios sentimientos encontrados, pero el mayor fue la felicidad. Mi pareja no lo quería tener, pero en mi mente y en mi corazón yo sabía que podía sola, mi familia me corrió de la casa, yo trabajaba y estudiaba, había veces que pagaba el pasaje y no comía nada. Fueron pasando los días, y yo no me rendía y sabía que yo sola podía sacar adelante ese bebé y que iba a ser mío, solo mío y de nadie más. Un día me encontré a mi mamá, yo estaba muy delgada, pero ya se me notaba mi bebé, nos vimos a los ojos y lo único que hicimos fue abrazarnos y llorar y perdonarnos. Yo sabía que la había decepcionado y ella sabía que había echo mal al haberme corrido. Ya en casa platicamos las cosas y cambió radicalmente su forma de pensar, estaba muy ilusionada con su próximo y único nieto. También me encontré al papá de mi bebé, me pidió que lo perdonara y formáramos una familia. Fue imposible para mí, no lo pude perdonar, nos dejó solas. Ahora él visita a nuestra hija, ella sabe que es su papá, él la quiere más que a su vida, y para mí, Fátima, mi bebé, es mi vida entera. A veces me acuerdo todo lo que pasamos juntas, esas noches en que dormíamos hasta en un parque y me pongo a llorar, pero de felicidad y agradecerle a Dios que nunca me pasó por la mente abortarla. Su sola sonrisa es un motivo para salir adelante, por eso piensen en una decisión así, no saben lo maravilloso que es tener todos los días alguien que te haga la vida mas divertida y con nuevas ilusiones. Gracias por compartir un momento de su tiempo.
…maté a mi bebé….
Soy Helena, tenía 19 años cuando cometí el peor de los crímenes: maté a mi bebé. Tenía tanto miedo que mi mamá se muriera de vergüenza, ya que es una persona a la cual le importa mucho el qué dirán. Yo lo quería, lo sentía, pero el miedo me dominó. Hasta el día de hoy, ya con 32 años, me doy cuenta de lo cobarde que fui. Les juro que me arrepiento día a día. Yo pensé que era lo mejor para mi mamá. Casi me muero, me hubiera gustado, ya que después de todo aquello, desperté de coma y me dijeron que jamás podría tener un bebé. Me arruiné para toda la vida, no sabía lo que hacía, ¡Dios sabe que es así!, siempre le hablo y le pido perdón. Mi cuerpo nunca volvió a ser el mismo, y deseo la muerte para mí, la peor si es posible, jamás podré ser feliz, entonces para qué vivir... Ni piensen en el aborto, no se destruyan, sigan adelante por más que todo sea adverso. Argentina.
…no obliguen a sus hijas a ser criminales…
Todo empezó hace 30 años, tenía 16, tuve relaciones y quedé embarazada, mi novio tenía la misma edad, así que cuando lo supo desapareció como si no hubiera existido jamás. Por miedo no conté las cosas, pero yo había subido mucho de peso, era anormal, yo pesaba 42 kilos, había subido casi doce, era imposible que no se dieran cuenta. Cuando mi mamá me preguntó ya tenía más de 6 meses. Por miedo le dije que tenía cuatro o cinco. No le importó arriesgar mi vida, menos la de alguien que no conocía. Me llevó con una espanta-cigüeñas para practicarme un aborto. Entonces le tenía mucho miedo y acepté, fue algo horrible, de verdad no creo que quien jamás lo haya hecho me pueda entender. Cuando la señora se dió cuenta de mi tiempo no le dijo a mi mamá, al contrario, la mandó a la calle, por no sé qué cosa y me practicó una cesárea. Ella me dijo que había mandado a enterrar el cuerpo con un amigo suyo que trabajaba en el panteón. Nos fuimos a la casa YA SIN EL PROBLEMA, pero nosotros conocíamos a la abortista de muchos años, de toda mi vida, conocía a sus hijas y a sus hermanas. Ellas platicaron con mi tía que también era amiga de ellas, que tenían una niña preciosa, de ojos
verdes y hermosa, que se la había dejado una paciente que no la quería y no sé cuantas cosas más. Me entró la duda, pues yo tenía casi 7 meses, o ya los tenía, mi novio era de ojos verdes, así que empecé a investigar si era mi niña o no. Hablé con sus hijas, éramos de la misma edad y siempre fuimos amigas, pero me decían que no. Buscaba sin tener respuesta. Cuando le pregunté directamente a la señora me dijo que qué buscaba, que yo la quise matar, que no me había importado asesinarla, que ahora qué buscaba, que ya me había librado del problema, que qué más quería. No pude hacer nada, era sólo una chamaca, no contaba con el apoyo de nadie. Mi mamá me decía que estaba loca, ¿cómo crees?, me decía, aunque le conté la verdad no me hizo caso. Siempre fui una mujer amargada y auque me casé, nunca he sido feliz, porque vivo con los remordimientos de haber matado un ser inocente que no tenia ninguna culpa y por otro lado vivir con la duda de tener una hija que no sé si es mía o no. De cualquier modo soy una asesina, porque también me maté yo, pues estoy muerta en vida, pagando día a día la deuda más cruel de matar a un hijo. Mamás: no obliguen a sus hijas a ser criminales, al contrario enséñenlas a ser responsables y a amar la vida, no las amarguen con el qué dirán, la gente siempre habla, pero la calma y la costumbre nos hace nuevamente aceptarlos sin ser asesinos de nuestros propios hijos. Hilda. México.
ESTA ES MI HISTORIA: tengo 20 años, a los 17 creí estar enamorada de un canalla que no vale la pena ¡DIOS MÍO! yo daba la vida por él, nunca previne que iba a quedar embarazada, pero así fué. Quiero decirles que fue el momento más feliz de mi vida y en verdad quería tenerlo, pero la estupidez fue más fuerte que la razón. ¿Saben? cuando le dije que estaba embarazada aparentemente me apoyó, pero solamente para que abortara, me dijo que iba a dejarme si no lo hacía, hasta que me iba a odiar toda la vida si yo lo tenía ¡y qué estúpida fui!, no quería perderlo y tomé la peor decisión: aborté a mi hijo, mi único hijo. ¡Pero qué ironía!, después de hacerlo nunca me perdoné, yo sé que esto quedará marcado para siempre en mi vida. Hoy en día sé que no me he recuperado aún, pero hoy siento el más grande rencor que he tenido hacia una persona y jamás me perdonaré, ni jamás perdonaré que su padre me haya influenciado para que mate a su propio hijo. Paulina. Ecuador.
…estuvo al borde de la muerte…
Mi nombre es Ivonne y tengo 14 años, mi hermana con tan solo 15, abortó a un bebito, teniendo tan solo un mesecito de embarazo, me dolió mucho ver como le introducían un espéculo en la vagina y a su vez las pastillas, fueron impresionantes los síntomas que sufrió, desmayos y hemorragias severas, estuvo al borde de la muerte. No veo en ella ningún cargo de conciencia, pero yo si me siento muy frustrada, pues aun así con mi corta edad (14) quisiera ser madre, no ahora, pero si más adelante, pienso que es el regalo más hermoso que Dios y la vida nos pueden brindar. Mujeres que en este momento tienen la fortuna de estar embarazadas, sé que en este momento es duro y todo se les va a venir encima, asuman sus actos con responsabilidad y no le nieguen la oportunidad de venir al mundo a un ser indefenso, no importa. Más adelante cuando escuchen a su bebé diciéndoles "mami te quiero", todo por lo que pasaron no va a ser en vano. Di no al aborto, no asesines a un ser que no te pidió que lo trajeras a este mundo.... espero mi historia les sirva de mucho... Ivonne. Colombia.
…resulté embarazada a la edad de 42 años…
Durante toda mi vida he sentido que busco algo, pero no sé qué es exactamente. Sin embargo, hay cosas que me han pasado:
1. Desde que era niña (tal vez de unos 8 años) sentí que algo esperaba en la vida, crecí, me casé y creí que eso era lo que esperaba, pero no fue así, porque seguí sintiendo ese algo que faltaba; tuve a mi primer hijo, pensé lo mismo, pero seguí sintiendo que algo faltaba. A los 27 años nació mi segundo hijo y ahí terminó esa sensación de espera. Mi hijo nació con parálisis cerebral en muy amplio rango; no pudo jamás hablar, sentarse, mucho menos caminar, pero sí reconocí emociones en él y se que me amaba tanto como yo. Él falleció el 20 de Diciembre y yo nunca me sentí culpable de la atención que le dí, porque siempre hice lo que pude al máximo. No sé si tengo razón en decir que era eso lo que esperaba desde niña, pero ya jamás volví a sentir que algo me faltaba.
2.- En otro asunto: contínua y recurrentemente soñaba con una casa y alguna vez se la describí a mi madre y me comentó que era la casa donde ella había trabajado de niña (hacia más de 40 años), y donde había vivido con sus patrones durante varios años. Yo jamás conocí esa casa, pues la población está un poco alejada de aquí, además del tiempo transcurrido. Mi mamá falleció el día 1 de Enero.
3.- Después de que falleció mi madre, soñé alguna vez que me decía que iba a regresar y se iba a quedar conmigo otra vez; ocurre que resulté embarazada a la edad de 42 años, sin esperarlo, sin molestias, sin síntomas y durante mi embarazo soñé una vez que preguntaba a ese ser que iba a nacer, que quién era, y me contestaba que era un ángel que vendría a ayudarme con mi hijo (el pequeño enfermo: Aldo). Posteriormente, cuando nació mi niña, yo tuve un problema económico muy apremiante y pidiéndole a Dios me ayudara a salir, soñé que alguien me decía que buscara a mi mamá que siempre me había ayudado, pues ella ya había regresado. Me llama mucho la atención que se tenía calculado el nacimiento de mi hija para el día 16 de Enero que era la fecha de cumpleaños de mi madre. Por cuestiones médicas se programó para el 13 de Enero, por ser cesárea. Y tiene tantas manías, costumbres, movimientos, gestos, parecidísimos a mi madre, e incluso a veces dice que ella cuidó a mis hijos cuando eran bebés (lo que mi madre hizo en vida) y que yo soy su hija. ¿Cómo puedo saber si hubo regreso de mi madre en ella? ¿Es posible? Gracias espero su respuesta. Mercedes. México.
NOTA DEL DIRECTOR:
Al morir el cuerpo, el alma es juzgada y debe regresar en un nuevo cuerpo y en la semilla de sus descendientes, he aquí que cuando se aborta, el crimen ante Dios es grande, pues matamos y le quitamos la oportunidad de vida a un familiar, abuelo, madre, etc., que debe regresar a completar sus ciclos de vida.
...No somos quien para quitarle la vida a alguien…
Quiero contarles a las mujeres que se encuentran en ese dilema de tener a sus hijos o no; no me pasó a mí, pero sí a alguien muy cercano. Ella estaba en la universidad cuando se enamoró de un compañero, el cual era casado, tuvieron un romance en el cual tuvo la fortuna de salir embarazada, lo cual digo porque eso es algo especial. Decidió no tenerlo a pesar del apoyo que le dimos sus familiares y fué a esos lugares clandestinos donde practican el aborto, y sucedió lo peor: murió de una hemorragia, donde más nunca volvió a abrir sus ojos y con ella murieron todas sus esperanzas de ser una gran médico. Es por eso que les aconsejo tenerlos, es lo más grandioso que Dios le puede dar a una mujer. No somos quien para quitarle la vida a alguien. Gracias si publican este mensaje. Yoha. Venezuela.
… está muy mal ahora…
Quisiera saber qué consecuencias trae el aborto, ¡por favor! mi amiga se hizo eso, está muy mal ahora. ¡Ayúdenme! ¿Qué tengo que hacer? Gracias. Cristian. Perú.
… nunca he tomado la decisión de hacerlo…
La verdad es que mi historia no es de un aborto si no de todo lo contrario. Tengo 19 años y creo que con algunas semanas de embarazo. Trabajo en un lugar de alto prestigio y siempre he sido la típica niña que ha triunfado y que todo le sale bien... Hace días que sospecho que puedo estar embarazada y mis sentimientos son muy encontrados. Sé más o menos lo que implica tener un bebé, el cambio total de una vida, sé que mis padres se enojarán algo, pero estoy consciente que a pesar de todo jamás me darán la espalda. Mi pareja me ha dicho que jamás me dejaría sola, y la
verdad no sé si me importa tanto... en mi trabajo sé que de cierta manera harán presión para que renuncie... Muchas veces se me ha pasado por la mente abortar, pero nunca he tomado la decisión de hacerlo y leyendo estas páginas mi posición se reafirma. Sólo quiero darle las gracias por ayudar a reafirmar el amor por un hijo, sé que si estoy embarazada, muchos planes se me vendrán abajo, como el de ascender, que era el que más pronto se venía para mí, pero así como puertas se cierran con un hijo, son muchas más las que se abren.... Saludos. Betzabé. Chile.
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